×

Mensaje de estado

Locating you...

Nada por aquí...

Magia (Imagen de Pexels)

Nada por aquí...

…Nada por allá!!

Miles de millones de personas, diariamente, incluid@ tú, nos convertimos en habitantes o vecinos de Corinto. Y seguro que estarás de acuerdo conmigo en que hay una acción que nos relaja, incluso a los que no os gustan las pasas… 

Lanzarse al agua, sumergirse, sentirla en los pies en la orilla de una playa; incluso pasar minutos y minutos debajo de ella. En general alivia y limpia males al puro estilo del preciado chocolate, con una gran ventaja para los amantes de ambos y es que son totalmente compatibles.

Pendientes del recibo del agua, o no, se suele pagar un alto precio por el uso de algo relacionado con ese líquido elemento ¿Cuántas veces has visto algo que ansiabas poseer, o a alguien que te gustaba o que deseabas y decidiste tirarte a la piscina? ¿Te enseñaron en algún curso de natación a sacar lo más parecido a un 10 tras hacer uno de esos saltos mortales que puede que te hayas atrevido a realizar? En muchas ocasiones caemos dando un planchazo, salpicando litros de agua por el borde del lagrimal, sintiendo que no vamos a poder salir de ese mar durante mucho tiempo. Pero, para eso amig@ mí@, te voy a decir algo. Cuando llega ese instante y quisieras evitar el malestar que te genera que haya a quien le resbale el agua de tus mejores saltos, tenemos algo llamado “magia”.

Y es que son increíbles los efectos que ésta crea en nosotros. Nada por aquí, nada por allá… Y así, de repente, aparecen un conejo a la cazadora, un pollo en pepitoria, o un arroz con bogavante. ¡Abracadabra, pata de cabra! ¡Con razón quedamos con la boca abierta! 

Esa tecnología mental de vanguardia que nos hace pensar en una mano mientras usan la otra para hacerlo desaparecer todo, es increíble. Ya sea una bolita, una casa en el lago o el más grande de los cariños inquebrantables que llevamos encerrados en lo más profundo de nuestro ser. Y no los vuelves a encontrar en años…

El prestidigitador de la palabra Paulo Coelho, decía que “La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos”.

Hay otra frase que leí hace unos días que decía: “La magia sólo dura mientras persiste el deseo”, según Jorge Bucay. Y es una frase que me resulta muy interesante, añadiendo, con permiso, que existen muchos tipos de deseo; por ende, existen muchos tipos de magia que persisten con cada uno de los pasos que se dan en la vida, tanto solos como en una relación. Lo importante es crear esa magia y conseguir hacer saltar otra chispa. Esa chispa que nunca se apague.

Bienvenida sea la luz.

¿Has caminado alguna vez en la oscuridad? ¿Has creído en algún momento que ni con el mayor de los focos de Hollywood se iba a iluminar tu camino? ¡Hoy la luz está sobre las cartas! Fíjate en esa mesa, sobre ese tapete verde, brillante… Ahí hay una baraja francesa, colocada en un montón, con el reverso hacia arriba en el que se aprecia una hermosa foto nocturna de la Torre Eiffel iluminada.

A esa baraja le faltan cuatro cartas… Dos cartas tuyas y dos mías; sólo dos para cada uno. Tus dos cartas y las mías están boca arriba.

Ya sabes que esas cartas pueden ser picas, tréboles, diamantes y corazones. Míralas. Ahora te pregunto, cuando miras esas dos cartas, tus cartas, ¿cuáles ves? Yo te diré cuales creo que son la mías sin mirarlas: Una de ellas es un corazón, el as, y simboliza la forma en la que hago y siento las cosas, con todo el corazón. La otra es el As de Diamantes, por la importancia que le doy al brillo de las personas y lo maravillosas que en ciertos momentos pueden ser. Pero, mientras ves las tuyas, ¿Tú también te has dado cuenta? Una cosa es lo que creemos y otra es lo que se ve, porque recuerda que hoy la luz está sobre las cartas y brilla tanto que no me permite verlas con nitidez. Y eso nos ocurre a en alguna ocasión.

A veces la luz nos nubla la vista y nos despista de nuestro deseo, camino, o destino que esperamos, del mismo modo que en la noche un coche de frente nos puede cegar durante un instante. Por eso hemos de trabajar por lo que tenemos en las cartas y no permitir que nada ni nadie nuble nuestros sentimientos y propósitos. Porque recuerda que al final, todo saldrá bien y si no sale bien, es que no es el final. 

¡Que finalmente se cumplan todos tus deseos, por arte de magia! 

Si no nada... Por aquí y nada... Por allá.

Si algo de este artículo te ha gustado, quieres enviar una consulta, sugerencia o comentario, envía tu mensaje a: graciasgrupocoruna@gmail.com