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Mensaje de estado

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Mal número si no crece

2020

Mal número si no crece

Querid@ amig@, te escribo esta carta para que te pongas en mi situación.

Crees que eres normal, uno con el que contar, aunque igualmente uno entre tantos... No es así. Para los demás has sido siempre el malo, el peligroso, al que evitar. 

También te han mirado mal y te han acusado de cuantas injusticias acontecían en el mundo. Piensan que eres como ese gato que espera a que alguien pase delante de ti para cruzarte en su camino. O que eres como esa escalera que se apoya con sus dos manos en una pared para estirar la espalda, mientras ves sorprendida a seres inconscientes que transitan absortos por debajo de ti. O como si fueras ese paraguas que llega empapado en casa, con ganas de una ducha, pero en vez de eso te abren en el baño o en la entrada de la casa para que derrames hasta la última gota mientras maldices, en esa posición, a todos cuantos habitan ese hogar. Ese soy yo, el de la “mala suerte…” ¡Ya lo sabes, soy el número 13!

Cuando nací me sorprendía no estar presente en las puertas de los hoteles o en los asientos de los aviones, pero la vida es dura. Ha habido parejas de novios que han escapado de mí para celebrar su boda. Y prefiero no hablar de mis amigos martes, o viernes, porque cuando nos juntamos provocamos más terror que un payaso con un globo en una pequeña ciudad del estado de Maine.

Incluso se han inventado una palabra para los que me temen irracionalmente: Triscaidecafobia. 

¿Por qué será?

¿Por qué te hablo de mí, que sólo soy un número? ¿Hace falta quitarme uno, para sumármelo después, cuando se habla de ciertos éxitos de un tal Ángel Nieto? 

¡Pues a ver qué pasa con el 20…! Seguro que el niño bonito se sale de rositas. Ese con el que llamar a alguien, o con el que en Galicia decimos: ¡Te vi!

Te lo pregunto porque, puestos en materia, esta es mi publicación número 13.

¿Un número puede dar mala suerte? ¿Cuál es el número que te da buena suerte?

Y es que es muy difícil detectar la buena suerte, porque se parece mucho a algo que te has ganado y que te mereces. Eso que has conseguido porque has luchado por ello. Por eso se comenta que el hermano gemelo de la buena suerte es el trabajo duro…

Con trabajo duro o no, el Dalai Lama dijo algo que te recomiendo leer dos veces, porque te hará pensar: “Recuerda que a veces no obtener lo que quieres es una muestra increíble de buena suerte”. De ahí se podría extractar el: “No hay mal que por bien no venga”.

¿Qué es el mal?

Alguien dijo que nuestra actitud en la vida se compone de un 10% de lo que nos pasa y un 90% de cómo reaccionamos a ello.

El mal es una desgracia, una calamidad, lo que nunca le desearías a una persona amiga. Es un momento en el que hay que estar, cerca, porque todo apoyo es necesario.

“He aprendido, con el tiempo, que las personas olvidarán lo que dices o lo que haces, pero nunca olvidarán cómo las hiciste sentir”.

Y como de sentimientos se trata, hay una palabra gallega (Te invito a que me digas la tuya) que junto a “bico”, “ruliña” o “morriña” entre otras, hacen la lista de las palabras más bonitas del gallego:

Es LEDICIA, que con su significado: Alegría, dicha, felicidad, es el resultado de un estado de ánimo o sentimiento de placer que produce un suceso favorable. ¡Estar Leda! ¡Qué riquiña!

Y para que hoy estés “ledo” o “leda”, te traigo otras tres palabras hermosas que, además de serlo en nuestros labios, también son necesarias para vivir en sociedad:

Compasión, que es ese sentimiento que está despierto en las personas capaces de ponerse en la piel de los demás y reaccionar con ternura.

Respeto, a nuestros mayores, a quien se preocupa por nosotros, a quienes son diferentes, incluso respeto a nosotros mismos siguiendo nuestro propio camino sin alterarlo por opiniones ajenas. 

Amor, sincero. Complejo, pero amor de verdad. Un sentimiento que según Aristófanes es el sentimiento más grande que tiene el ser humano y que nada se puede comparar con el placer de sentirlo.

Son muchos sustantivos y adjetivos que colocar a cada piedra que escalamos ¿Lo importante es llegar a la cima? ¡Lo importante es el camino, amig@!  

Puede que este sea tu momento. La vida no suele dar varias oportunidades y cuando las da, por miedo o por vergüenza podemos perderlas.

Así que, con suerte o no ¡Vive… y sé feliz!

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