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Mensaje de estado

Locating you...

De julio en julio

el tamaño de tu éxito

De julio en julio

Y así llegamos al séptimo mes del año, que en su momento fue el quinto, y que sigue siendo uno de los más esperados del año. Y no es por casualidad... Los días largos, el calor, las miles de fiestas y los festivales de música, llenan de festeiras y festeiros este mes en el que tenemos un poco más de libertad para disfrutar, con cabeciña, de 31 días completitos.

Eso sí, si eres de esas personas a las que les gusta quedarse observando lluvias de estrellas y pedirles deseos, este año no se podrá disfrutar de las Delta Acuaridas porque coinciden con luna llena.

Hablando de pedir deseos… ¿Cuándo fue la última vez que pediste uno? ¿Recuerdas cuál era?

Es curiosa la cantidad de formas que tenemos para rogarle al azar, a la diosa fortuna, o a algún santo que se posicionen a nuestro favor: Estrellas fugaces, lámparas maravillosas, pozos de los deseos, el ritual del laurel… ¡Incluso nos atrevemos con jorobas o barrigas de embarazadas! Lo cierto es que todo vale para conseguir algo, sin esfuerzo.

Hay una “Ley” apellidada “De la atracción” que pseudocientíficamente dice que el universo nos proporcionará aquello en lo que se centren nuestros pensamientos, ya que esa energía generará magnetismo. (Claro está que focalizarse en lo que se quiere conseguir siempre ayuda).

Deseos

Con todo eso y teniendo como referencia este momento que vivimos, cabe preguntarse ¿Dónde se pide cita para San Cayetano o San Judas Tadeo, o en qué campo está el más poderoso trébol de cuatro hojas para ayudar a quienes no tienen o han perdido su empleo? ¿Acaso buscar un trabajo tradicional es más seguro que emprender?

Pasamos muchos años a lo largo de nuestra vida en los que nos enseñaron a todos a hacer lo mismo: 

-¡Estudia durante un montón de años (Aproximadamente una cuarta parte de tu vida), trabaja durante un montón más grande de años (Unas dos cuartas partes más de tu vida haciendo la conocida como “Carrera de la rata”) y el resto, ya se verá!

¿Debo trabajar como empleado? ¿Será mejor invertir bienes y la vida en una empresa propia? Nunca fue fácil emprender, o al menos eso quisieron enseñarnos. Y es así hasta que, como me pasó a mí, conoces el emprendimiento colaborativo y los sueldos democráticos (Más haces, más ganas) generando activos. Ahí es cuando viene la pregunta ¿Por qué no me han explicado esto antes? ¿Cómo puede ser que gane dinero ayudando a que mis amigos o familiares ganen dinero? Pues ahí lo hemos tenido siempre, a mano, como una opción que no se enseña en la escuela en clase de “economía personal y familiar”, tan necesaria como la clase de “gestión de emociones y conflictos” con la especialidad en “buenas relaciones con uno mismo y con los demás”.

Estoy seguro de que si piensas en alguna, también podrías aportar más clases que quizá nos habrían sido muy útiles de pequeños, para aplicar en la vida.

Como dijo alguien que es libre financieramente, Robert Kiyosaki: “Es triste ver cuántas veces se reducen nuestros sueños adaptándolos a nuestros ingresos, en vez de ampliar nuestros ingresos y conseguir eso que siempre hemos deseado”.

Hay una palabra que cuesta mucho decir y que es raro escuchar. Una gran palabra que dice mucho y no cuesta nada. Una clara palabra que muchas veces estamos esperando oír para ponernos en marcha. Esa palabra es; “Ayuda”. 

Lao Tse decía que “el sabio no atesora, ya que cuanto más ayuda a los demás, más recibe para sí mismo”. Y es que lo colaborativo, la cooperación, son la base de una sociedad sana, más justa y más libre. Por eso, aprovechando una gran frase de Henry Ford que volvió hace unos días a mí, comparto contigo que “Reunirse es un comienzo, permanecer juntos es un progreso, trabajar juntos es el éxito”.

Por eso, gracias por hacer que sigamos juntos.

¿Te gustaría dar tu opinión o proponer un tema? ¿Qué es lo que te pareció más interesante? Envía tu consulta, sugerencia o comentario a: graciasgrupocoruna@gmail.com

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