Organiza tu escapada con nuestro buscador

×

Mensaje de estado

Locating you...

Cara o Cruz

Imagen de Frauke Feind en Pixabay

Cara o Cruz

Tengo en mi mano una moneda y la voy a lanzar al aire, así tomaré una decisión. Escoge tú: Cara o Cruz.

Has de saber que es una moneda normal, sin detalles extraños; una moneda como las que tienes ahora mismo en el bolsillo o en la cartera. Es más, en ella se diferencian perfectamente sus dos caras... Espera, si tiene dos caras, escogiendo cara ganaríamos siempre… ¿No es así? ¡A eso seguramente se le llama tener mucha cara!

Sin duda pocas personas escogerían de buenas a primeras la cruz y menos en Jerusalén hace años.

Pero ¿Te das cuenta de la cantidad de veces que hemos recurrido a una moneda para tomar una decisión? En la NFL, por ejemplo, llevan haciéndolo desde 1892. Pero no sólo en los partidos se oía eso de ¿Quién tiene una moneda? para dejar un resultado en manos del azar. Incluso la mismísima Hillary Clinton recurrió hace pocos años al “Cara o seca” que es como se le conoce en otros lugares, para resolver los empates en hasta seis distritos en el estado de Iowa. Un método que también está presente en el reglamento de votación de los demócratas.

Ahora que dejamos Estados Unidos, viaja conmigo al 208 A.C. de la antigua Roma. Fíjate en la moneda que porta ese romano. Antes de jugar con ella, mira sus lados… Uno tiene la doble cara del Dios Juno y en el otro lado aparece la proa de un barco. Ahora es cuando el romano pregunta: “¿Capita aut navia?” y así se seguirán haciendo él y millones de personas hasta el día de hoy.

Que conste que hace 4500 años ya jugaban con tabas y con dados, pero en mi moneda salió cara y de eso no vamos a hablar hoy.

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

Cara también le salió la elección a uno de los hermanos Wright. Esos locos y sus viejos cacharros… Dos ingenieros, inventores y pioneros de la aviación que construyeron e hicieron volar el primer aeroplano con éxito. Todo porque la familia les prohibió realizar juntos lo que sería el primer vuelo en aeroplano de la historia. Pobre Orville, que no escogió el lado adecuado…

Igual de mal le salió la jugada a Asa Lovejoy a la hora de poner un nombre. ¿A una persona? ¿A una mascota? ¡¡A una ciudad!! Y es que los propietarios conjuntos de un terreno de más de seiscientos acres donde se levantaría una ciudad americana estaban entre llamarle “Boston” o “Portland”, nombres que provenían de las localidades de las que eran originarias las partes implicadas. De esa manera, Portland fue la elegida por otro histórico lanzamiento de moneda. 

Y es que aunque lo importante es participar, no da igual si ganas o si pierdes, porque hay algo mucho más importante que el resultado… En tu mano tienes la moneda, con ambas caras. Si te centras en el lado que queda a la vista es posible que olvides que son dos los lados que componen esa moneda y ambos son transcendentales. Y es que puede que algo no salga como deseamos, o que sí salga a pedir de boca, pero todos tenemos la posibilidad de volver a intentarlo, de volver a lanzar. Porque cuanto más luchemos por conseguir lo que perseguimos, más de cara tendremos el resultado. ¿Cuál es ese resultado ideal al pensar en el mejor lado de la moneda? El que aparezca en tu mano.

Si algo de este artículo te ha gustado, quieres enviar una consulta, sugerencia o comentario, envía tu mensaje a: graciasgrupocoruna@gmail.com