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Mensaje de estado

Locating you...

¡Arriba las manos…

Sueños

¡Arriba las manos…

…tiene un alma!

En la vida pasamos muchos años soñando con lo ideal, lo perfecto, lo que siempre hemos deseado o soñado.

Pasamos tanto tiempo de nuestra vida esperando ese regalo especial, con ciertos detalles y características únicas, que hemos creído que “lo mejor del mundo mundial” llegaría al pedirle un deseo a una estrella fugaz y no somos conscientes de la cantidad de hermosas oportunidades que se ponen ante nuestros ojos con sólo levantarlos y mirar hacia delante.

¿A qué esperamos para centrarnos en lo que nos da felicidad? ¿Crees que como antes lo has dado todo ahora te toca recibir y si no es así ese tren no es para ti? ¿Dónde compras tus pasajes?

Cuando pensamos y compartimos, por ejemplo, que nos dirigimos a una estación para emprender un viaje, tanto corto como largo, recibimos numerosa información por los altavoces. Son mensajes que indican horas y lugares de partida, o de llegada, que realmente no van con nosotr@s, pero que con frecuencia nos da la sensación que es así.

¿Cuántas veces has recibido consejos sobre qué hacer y cómo hacer tu vida, que en realidad están basados en simples percepciones de cómo eres o qué te gusta y que convierten tus acciones en movimientos de títeres enganchados a las manos de “otras personas”?

Un ejemplo claro es tu horóscopo de hoy. Justo el tuyo, el de nadie más, dice:

Hoy te levantarás con menos ganas de trabajar que en verano. A lo largo de la mañana te encontrarás con varios inconvenientes que deberás solucionar. En este día leerás un mensaje inesperado que te hará pensar y recapacitar sobre tu futuro, ya que alguien especial tiene ganas de saber de ti y tenerte cerca…

En innumerables ocasiones hemos leído o escuchado consejos, opiniones, incluso cómo somos y lo que nos viene bien hacer, que nos acabamos creyendo que son nuestras palabras y que así ha de ser. Amén.

Los humanos somos animales sociales y generalmente necesitamos sentirnos acompañados de una fuerza que nos guie y nos acompañe ¿Pero quién? ¿Qué? ¿Alguien que conocemos desde hace años o alguien a quien acabamos de conocer? Lo cierto es que suele escogerse la voz con las palabras que queremos escuchar porque nos invade el miedo, o simplemente porque tenemos ganas de arrojarnos en los brazos de la felicidad. Hoy no seré yo quien te diga cual de las dos voces debes seguir, pero ten algo en cuenta: Nuestro espacio, nuestro tiempo, nuestra meditación… Sí, hablar con nosotros mismos y escucharnos es una manera más cercana a la respuesta correcta, o a la más acertada, porque sabes que es preferible una maravillosa equivocación que un horrible acierto.

Mientras pienso que tengo en mis labios un delicioso Colajet, recuerdo lo fácil que parecía todo cuando éramos pequeñ@s ¿Recuerdas cuando eras pequeñ@ lo sencillo que era todo, sin tomar decisiones complicadas? ¿Eres capaz de sentir qué te pedían entonces y qué te piden ahora la cabeza, el corazón… y “el alma”? Aristóteles decía que “El alma, es ese gran olvidado. Es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos”. Del mismo modo “El alma es un vaso que sólo se llena con Eternidad”, comentaba Amado Nervo. Y permíteme que te sume una frase para recordar, que expresaba el escritor francés Paul Charles Bourget: “Me llamas tu vida; llámame tu alma, porque el alma es inmortal y la vida es un día”

¡Lucha por tus sueños de niñ@, defiende tus deseos y trabájalos, desarróllalos, pedaléalos! En ellos está tu verdadera satisfacción personal. Y si sientes que la vida que estás viviendo no es la tuya, entonces, amig@ ¡Vuelve a empezar! Eso sí, nunca tires una toalla por capricho, porque cuando la vuelvas a necesitar quizá esté secando unas lágrimas diferentes a las que ahora derramas. Cosas del Karma.

Ahora bien, hay alguien que de verdad puede acompañarte, alguien que siempre te será fiel si eres sincer@ con esa persona. Alguien que está ahí siempre que necesites porque de esa persona depende todo tu ser. A ese magnífico espécimen, cuídalo, porque nadie nunca va a sufrir tanto cuanto lo hagas tú ya que ese ser eres tú mism@, la que sabe todo lo bueno que has hecho y de todo lo bueno que eres capaz de hacer. Sabe a cuantas personas has ayudado y por cuantas te has preocupado desinteresadamente. Porque tu tarea no es buscar el éxito o el amor, sino buscar y localizar dentro de ti las barreras que has construido para no lograrlo y las capacidades y virtudes que te permitirán conseguirlo.

¡Esta es tu vida y pronto será mejor, porque vas a ser la mejor versión de ti mism@!

¡Que tengas un maravilloso día!

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